Sarah Mullally, la primera mujer Arzobispo de Canterbury

Por primera vez en casi 500 años de historia, una mujer lidera la Iglesia de Inglaterra: Sarah Mullally, de 63 años, fue instalada como la primera Arzobispa de Canterbury.

Sarah Mullally, de 63 años, ha sido formalmente entronizada como la primera mujer arzobispo de Canterbury en 500 años, un evento histórico para la Iglesia de Inglaterra y la Comunión Anglicana mundial. Su nombramiento marca un precedente significativo en la tradición religiosa, destacando un avance en la inclusión de mujeres en roles de liderazgo eclesiástico.

La relevancia de este acontecimiento fue subrayada por Gabriela Morales Casas, quien explicó la magnitud del cambio que representa la designación de Mullally. La experta destacó que este nombramiento pone fin a una larga tradición masculina en el cargo.

“Desde el año 597, que se designó al primer arzobispo de Canterbury por el Papa Gregorio el Grande, no había habido una mujer.”

Mullally no solo es la primera mujer en ocupar este puesto de liderazgo espiritual global, sino que también es apenas la cuarta obispa en la historia de Inglaterra. La Iglesia anglicana, fundada por Enrique VIII entre 1533 y 1535, se distingue de otras ramas del cristianismo por sus preceptos particulares, como la no exigencia del celibato para sus clérigos.

Esta característica permite que figuras como Mullally, quien está casada, puedan asumir roles de alta jerarquía.

El Arzobispo de Canterbury es considerado el jefe espiritual de la Iglesia anglicana en todo el mundo.

También desempeña un papel importante en la vida pública, ocupando un escaño en la Cámara de los Lores del Parlamento británico.

Esto significa que participa en debates, habla sobre política pública —incluyendo temas relacionados con libertad religiosa— y asiste a eventos de importancia nacional.

En sus primeras palabras tras su confirmación, Mullally afirmó que, si bien el cargo representa una “enorme responsabilidad”, tiene una sensación de “paz y confianza en que Dios la guiará”.

“Caminamos con Dios, confiando en que Dios camina con nosotros”, dijo Mullally en su primer sermón como arzobispa. “Confiando en que, en todo lo que enfrentamos, en el dolor y los desafíos tanto como en la alegría y el deleite, no caminamos solos”.

A la ceremonia en la Catedral de Canterbury asistieron el príncipe Guillermo, la princesa Catalina, el primer ministro británico Keir Starmer, y representantes de muchas de las 42 iglesias miembros de la comunión. También acudieron representantes de las iglesias católica romana y ortodoxa.

La trayectoria personal de Sarah Mullally antes de su vocación religiosa es un aspecto que resalta la apertura y modernidad de la Iglesia anglicana. Antes de dedicarse al servicio eclesiástico, Mullally tuvo una exitosa carrera en el ámbito de la salud.

“La propia Mullally era una enfermera especializada en cuidado para tratamientos de cáncer, directora de una unidad de cáncer en el NHS, y entró al llamado de la Iglesia cristiana anglicana ya entrados los treinta y tantos, ya casi de 40 años, y casada además con un arquitecto que se dedica a hacer edificios inteligentes.”

Su decisión de unirse a la Iglesia en una etapa más madura de su vida, ya casada, es un testimonio de que el llamado no tiene una edad específica y que la institución fomenta la participación femenina.

El mensaje del papa León XIV a Sarah Mullally

 

Este jueves, el papa León XIV le envió una carta de felicitación en la cual le aseguró que se seguirá dialogando para la unidad de los cristianos.

En su mensaje, el Papa señaló que el cargo confiado a la nueva Primada de la Comunión Anglicana conlleva importantes responsabilidades, no solo dentro de la diócesis de Canterbury, sino también en toda la Iglesia de Inglaterra y la Comunión Anglicana. Destacó que Mullally comienza su ministerio “en un momento crucial de la historia de la familia anglicana”

En el texto, el pontífice estadounidense reconoció que en el pasado la unión entre la Iglesia Católica y la Anglicana y hasta mencionó “desacuerdos” que hubo entre el Papa Francisco y el ex arzobispo Justin Welby.

“A pesar de muchos avances, nuestros predecesores inmediatos, el Papa Francisco y el Arzobispo Justin Welby, reconocieron francamente que las nuevas circunstancias han presentado nuevos desacuerdos entre nosotros”, se lee.

“No obstante, hemos seguido caminando juntos, porque las divergencias no pueden impedirnos reconocernos mutuamente como hermanos y hermanas en Cristo en virtud de nuestro Bautismo común”, aseguró León XIV.

Y agregó: “Por mi parte, creo firmemente que debemos continuar dialogando en la verdad y el amor, pues solo en la verdad y el amor llegamos a conocer juntos la gracia, la misericordia y la paz de Dios y así podemos ofrecer estos preciosos dones al mundo”.

Además, recordó que la Comisión Internacional Anglicana-Católica Romana para la Unidad y la Misión creada para continuar el diálogo “ha dado múltiples desafíos que enfrenta nuestra familia humana hoy”. “Por lo tanto, agradezco que este importante diálogo continúe”, añadió.

Vía: BBC, minuouno, Heraldo de México y Vanguardia.

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