¿Por qué el calentamiento global aumenta el número de ratas?

Los científicos ya han relacionado el cambio climático con el aumento de las inclemencias meteorológicas, la subida del nivel del mar y el deshielo de los casquetes polares. Ahora, un reciente estudio ofrece más malas noticias. Las poblaciones urbanas de ratas parecen estar aumentando con el termómetro.

El calentamiento global aumenta el número de ratas, así lo sostiene un estudio publicado en Science Advances, y realizado por la Universidad de Richmond en Estados Unidos.

Se evaluaron 16 ciudades para determinar si las variaciones de temperatura están alterando la aparición de ratas, y los resultados mostraron un panorama preocupante, señaló la UNAM.

¿Por qué el calentamiento global aumenta el número de ratas?

Jonathan Richardson, uno de los autores del estudio, señala que los inviernos más cortos hacen que las ratas tengan más tiempo para comer y reproducirse. Esto significa que pueden tener una o dos generaciones extra cada año, lo cual dispara su población.

“Si el clima se calienta y el invierno se acorta, las ratas ganan semanas adicionales para alimentarse y reproducirse. Es una receta para que crezcan sin freno”.

Explicó Jonathan Richardson.

Si bien, el calentamiento global aumenta el número de ratas, no todo es su culpa. La bióloga Ella Vázquez Domínguez aclara que también influye el crecimiento de las ciudades y la cantidad de gente que vive en ellas. Más basura, más escondites y más comida… para las ratas.

¿Dónde hay más ratas?

Las ciudades más afectadas por la sobrepoblación de ratas, según el estudio, son:

  • Estados Unidos: Nueva York, Chicago, San Francisco, Washington, Boston, Oakland, Buffalo, Kansas City, Cincinnati, Louisville y Nueva Orleans
  • Canadá: Toronto
  • Países Bajos: Ámsterdam

En contraste, en Tokio (Japón) las ratas están disminuyendo gracias a buenas políticas de control, limpieza constante y la participación activa de la ciudadanía.

¿Qué tan peligrosas son las ratas?

Tener muchas ratas en una ciudad no es solo una molestia: es un problema de salud pública. Estos animales pueden transmitir enfermedades como:

  • Leptospirosis
  • Hantavirus
  • Infecciones gastrointestinales
  • También cargan parásitos como pulgas y garrapatas, que pueden contagiar otras enfermedades. Y si aparecen en restaurantes o mercados, el riesgo de intoxicación alimentaria aumenta.

Además, las ratas dañan infraestructura: muerden cables, tuberías y materiales de construcción, lo que puede causar incendios, cortos y daños graves. En EE.UU., se estima que generan pérdidas de hasta 19 mil millones de dólares al año.

También afectan al medio ambiente urbano, desplazando a otras especies y alterando el equilibrio de los ecosistemas.

¿Y en la Ciudad de México?

En la CDMX, se han reportado plagas en zonas como:

  • Venustiano Carranza
  • Cuauhtémoc (Tlatelolco y Zona Rosa)
  • Benito Juárez
  • Canal Nacional (Iztapalapa, Coyoacán, Xochimilco, Tlalpan)
  • Iztacalco

Aunque no hay cifras exactas, la bióloga Vázquez Domínguez dice que la ciudad tiene todo lo que las ratas necesitan: basura, refugios y poca limpieza en algunos sectores.

¿Siempre hemos convivido con ellas?

No siempre. Antes, las ratas evitaban a los humanos. Pero con el crecimiento de las ciudades, aprendieron a vivir cerca: en casas, mercados, bodegas y, claro, en el drenaje. Son expertas en adaptarse y aprovechar cualquier oportunidad para sobrevivir.

En resumen: el cambio climático, el crecimiento urbano y la falta de control están haciendo que las ratas sean cada vez más comunes en las grandes ciudades, incluida la CDMX. Y no es solo desagradable: es un riesgo real para la salud, la economía y el ambiente.

La complejidad de estudiar la proliferación de ratas en las ciudades

Aunque el nuevo estudio arroja luz sobre las fuerzas que pueden influir en las poblaciones urbanas de ratas, las ciudades siguen siendo entornos muy complejos.

Por ejemplo, si bien los científicos hallaron una conexión entre el aumento de la urbanización, para cuya indicación utilizaron la falta de vegetación, otras investigaciones han descubierto que los espacios verdes urbanos son un poco dispares en lo que se refiere al número de roedores.

Según un estudio, las quejas sobre las ratas disminuían cuanto más cerca se estaba de las zonas verdes. Pero otros dos estudios sugieren lo contrario: que el aumento de ratas está relacionado con la proximidad a espacios públicos abiertos y terrenos baldíos.

Según Tali Caspi, ecóloga urbana de la Universidad de California en Davis que no participó en el nuevo estudio, la disparidad podría deberse a una cuestión de perspectiva.

En otras palabras, una ciudad puede parecer más urbanizada en su conjunto, pero al acercar la vista se pueden encontrar espacios verdes dentro de la urbe que sirven de refugio a las florecientes poblaciones de ratas.

En un estudio publicado también en enero en la revista Ecosphere, Caspi y su equipo hallaron discrepancias similares sobre el tipo de alimentos que consumen los coyotes en la ciudad de San Francisco.

“Los coyotes comían más ratas donde había más restaurantes en su territorio”, dice. “Tendemos a ver más ratas donde hay más restaurantes, porque hay muchos residuos en esas zonas”.

Al mismo tiempo, los coyotes que se encontraban a poca distancia a pie subsistían principalmente a base de alimentos humanos, lo que revela que los ecosistemas urbanos son diversos y dificulta sacar conclusiones generales sobre la fauna salvaje.

Del mismo modo, aunque Caspi aplaude a los científicos por utilizar datos de llamadas cuando no existían observaciones más directas de los roedores, señala que muchos factores, como las disparidades socioeconómicas y la confianza pública en el gobierno, pueden afectar a quién denuncia una rata y con qué frecuencia.

Dejando a un lado esta advertencia, Caspi afirma que es importante que los científicos sigan tratando de desentrañar las complejidades de los entornos urbanos, así como los depredadores y presas que viven en ellos, si queremos coexistir de forma segura con los animales urbanos.

“Creo que siempre merece la pena mencionar que las ratas son una especie extraordinariamente impresionante, por su capacidad para desplazarse por todo el mundo y… desenvolverse muy bien entre los humanos”, considera Richardson. “Intentamos combatir una especie que es un digno adversario”.

Fuentes: UNO TV, National Geographic. Gráfico Marca

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