Por: Jesús Solano Lira / @SolanoJess
Compasivo
En una mañanera de compasión, el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo Aburto, reconoció que el IMSS tiene severos problemas de operación.
Vaya qué descubrimiento.
Hace décadas, el IMSS tiene graves problemas de equipamiento y de atención a sus derechohabientes.
Hoy, por hoy, es la institución de salud con el mayor número de afiliados. Son más de 78 millones de personas las que tiene que atender, entre asegurados y sus beneficiarios legales.
Los recorridos de funcionarios por clínicas y hospitales no son nuevos. Ya durante los sexenios priistas y panistas se realizaban.
La novedad, es que ahora, hasta la presidenta ha tenido que salir a constatar las deficiencias, falta de mantenimiento y equipamiento.
El IMSS ha sido rebasado por la demanda de sus más de 78 millones de derechohabientes.
Ante las múltiples quejas por la deficiencia del servicio, parece que ahora sí, la revolución le hará justicia a la institución.
En Palacio Nacional, ayer, después de 7 años al frente del IMSS, Zoé Robledo, admitió que las fallas van desde pacientes que esperan meses para ser operados, falta de especialistas y plazas vacías por falta de aspirantes.
Al rosario de fallas, también añadió ausencia de plazas definitivas desde la pandemia de Covid-19, así como equipo y mobiliario obsoleto y antiguo.
Y por supuesto, la cereza en el pastel, reconoció una deficiente, yo diría, malísima atención en los servicios de urgencia, donde ante la falta de camas, se usan sillas o espacios improvisados para atender a los pacientes.
Ahhhh, también reconoció desabasto de insumos y medicamentos, el cierre de agendas para consultas de especialidad a fin de año, así como la caducidad de recetas, lo que obliga a los pacientes, ir a una nueva consulta.
Y lo más bonito de su compasión, es que admite que todosssss estos problemas de desabasto, se deben, hágame el chin…. favor, presuntamente a problemas de comunicación y distribución entre almacenes y farmacias.
Ya con el agua hasta el cuello, anunció, casi, casi con bombo y platillo, un plan de mejoramiento de 12 puntos, algo así como una cirugía mayor, que implicará una inversión de 11 mil 745 millones de pesos, a un plazo de 120 días.
El plan que se implementará a partir de este miércoles y concluye el 24 de febrero de 2027, busca mejorar la atención médica y las condiciones laborales.
En una de esas, rogándole a Dios, a partir del próximo año tendremos un sistema médico, al menos en el IMSS, mejor que el de Dinamarca, qué no.
