No pasa nada

Por: Jesús Solano Lira / @SolanoJess

Rebasado y aniquilado

El servicio de salud en México desde hace años ha estado rebasado por la demanda de sus derechohabientes, sin embargo, a partir del sexenio pasado fue aniquilado.

La retórica que vendió el señor que se fue a “La Chingada”, de tener un sistema de salud mejor que el de Dinamarca, la ha secundado la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Si bien, la jefa del Ejecutivo ha hecho la pantalla de atender las exigencias de los trabajadores del sector salud, con visitas “sorpresivas” a clínicas y hospitales, la realidad ya les alcanzó.

Durante esos recorridos, la presidenta ha sido expuesta innecesariamente a los gritos, abucheos y reclamos de los trabajadores del sector, quienes se encuentran en el abandono.

Ah, pero también aplica aquella de que ni los veo, ni los oigo, entonces, para que su numerito de ir a clínicas y hospitales.

Sus movilizaciones en todo el país, marcaron agenda la semana pasada, y durante la presente semana no será diferente.

Mantienen bloqueos en varios estados y anuncian una mega marcha para el próximo miércoles 21 de octubre, en Ciudad de México.

En algunas partes del norte del país, como en Ciudad Juárez, Chihuahua, han mantenido estoícos sus movilizaciones y plantones, ante las inclemencias del tiempo.

Sus movilizaciones, reclamos y demandas también han sido minimizadas desde Palacio Nacional.

Para el gobierno federal, en apariencia, No Pasa Nada, pero en realidad pasa todo.

Le apostaron a ganar una consulta, peroooo la perdieron.

Los trabajadores rechazaron el ofrecimiento del gobierno federal, y reiteraron que mantendrán sus movilizaciones.

Sus demandas son más que justas: Mejores condiciones de trabajo y salariales, mayores contrataciones, y lo medular, abasto de insumos y medicamentos.

Y quién debe renunciar, es el dirigente del Sindicato de Trabajadores del Seguro Social, Rafael Olivos Hernández, acusado por su gremio de ser un líder “Charro”, que no los representa.

Ya encarrerados, advirtieron que tomarán todas las secciones sindicales, hasta que se cumpla su exigencias de convocar a un Congreso Nacional Extraordinario, para destituir a Olivos Hernández, de la dirigencia sindical, aunque se antoja complicado por su afinidad con la llamada 4T.

Sin embargo, fuentes de la Secretaría de Gobernación y del sector salud, consideran que está semana podría rodar la cabeza de Rafael Olivos Hernández, que ya resultó ser un verdadero dolor de cabeza para la inquilina de Palacio Nacional.

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