Por: Jesús Solano Lira / / @SolanoJess
De Rubén Rocha a Marina del Pilar
Los escándalos que arrastran el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, tiene de cabeza a la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, así como a Morena.
Ambos fueron electos en 2021, por el dedo del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, quien durante tres años tendió sobre ellos, un manto de protección e impunidad.
El sinaloense, se vio obligado a solicitar licencia, tras la fuerte presión de Estados Unidos.
Se mantuvo ocultó durante meses, y asomó la cabeza hace algunas semanas, para declarar que no ha salido de Sinaloa.
Además ha sido tema constante en la mañanera de la jefa del ejecutivo, quien insiste en demandar a Estados Unidos pruebas sobre sus acusaciones de narcotráfico en contra de Rocha Moya.
Y a la que ya le llegó el agua hasta el cuello y está por ahogarla, es a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, que nada más no encuentra un salvavidas que la saque a flote.
Los audios dados a conocer por el columnista Héctor de Mauleón, la retratan de cuerpo entero, sí ha estado negociando con autoridades de Estados Unidos, para salvar el pellejo, aquí con ella, se dejo de lado la clásica de la 4T del No Pasa Nada.
Envuelta en un escándalo mayor, procedió a lo que saben hacer muy bien los gobernadores de Morena, repartir culpas. Ya señaló a su antecesor Jaime Bonilla, de haberle tendido una trampa.
Y mire que Bonilla se las sabe de todas, todas en el quehacer del fuego amigo y la guerra sucia. El ahora petista, rechazó los señalamientos.
A los audios dados a conocer por el columnista de El Universal, le sigue una investigación de Los Ángeles Press, que revela que agencias de inteligencia de Estados Unidos, investigan a Marina del Pilar, por sus presuntos vínculos con el crimen organizado.
Según el medio, una de las líneas seguidas por la DEA y el FBI incluye a Marina del Pilar, a su ex esposo Carlos Torres, y su relación con el empresario Fernando Rafael Salgado Chávez.
Y entre los señalamientos de presunto narcotráfico, le sacan más trapitos al sol a la gobernadora de Baja California.
En ese tendedero están los nombres de finísimos personajes como: René Arzate García “La Rana”; Jesús Alexander Sánchez Félix “El Ruso”, jefe de una estructura criminal que controla Mexicali, así como Emmanyel Everardo Serrano “El Botas”, distribuidor de drogas, que fue fotografiado con la gobernadora en un apapacho de mucha familiaridad en 2019.
Y ante lo indefendible, habrá que ver hasta donde estira la liga la presidenta Claudia Sheinbau, y hasta donde le será posible contener la presión de Estados Unidos, por su incomprendible defensa y cobijo a las narco gobernadores. Veremos.
Gráfico Milenio
