Por: Jesús Solano Lira / @SolanoJess
Justificaciones
Pero qué necesidad, diría el Divo de Juárez, Juan Gabriel.
Nuevamente la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, salió a justificar la inversión que se destinó al Metro, para remodelar las estaciones Hidalgo, Bellas Artes y Allende por el Mundial de Fútbol.
Ahí le va. Para empezar nunca estuvieron en tiempo y forma, y eso no me platicaron, lo constante al caminar por los pasillos de las tres estaciones, en medio de obras, polvo y deficiente iluminación.
Ahhh, pero qué tal, ya las entregó. Dirían en mi barrio tarde, pero contenta, en su mundo imaginario del que vamos a todas emes con las obras en el Metro, y su política simplista del No Pasa Nada.
En la cruda realidad, después del Mundial, y con la eliminación de México ante Inglaterra, la funcionaria encabezó un recorrido por las tres estaciones, acompañada del polémico director del Metro, Adrián Rubalcava.
En verdad sorprenden sus afirmaciones, respecto a que se garantizó el “funcionamiento del Metro (en) Línea 2, (y que) durante esta temporada (Mundial de Fútbol) pasó la prueba”. En serio se cree sus mentiras.
Al defender los dos mil 200 millones de pesos destinados para la intervención de 16 estaciones de Línea 2, de los cuales el gobierno federal aporto mil 500 millones de pesos, aseguró que no es visible, pero sí trascendente, quiúboles.
Qué elegancia la de Francia
A Brugada no le quedó de otra que saltar por el director del Metro, Adrián Rubalcava, luego de las severas críticas por los candelabros y faroles instalados en la estación Hidalgo, costo que el Metro se negó a informar hace una semana, vía una solicitud de la Plataforma Nacional de Transparencia, reveló El Sol de México.
Hace siete días, el Metro informó que no era posible conocer el monto unitario de los candelabros y los faroles que se instalaron en la estación Hidalgo, debido a que formaban parte de un contrato integral que no contemplaba el desglose individualizado, detalló el diario.
Ante ello, Brugada sostuvo: “Esto es importante, porque pues hubo polémica sobre los candelabros de estas estaciones, pero ya se aclaró el costo. Pero lo más importante es el servicio del Metro para los usuarios y vamos muy bien”. Mmmm no sé Rick, pero creo que la jefa de gobierno no entiende que al Metro le falta una cirugía mayor y no farolitos.
No que no tronabas pistolita.
Durante el recorrido, el titular del Metro, Adrián Rubalcava, que también la hace de candidato en campaña, tuvo que aflojar y revelar que los cuatro candelabros instalados tuvieron un costo unitario de 56 mil pesos, es decir, se gastaron 224 mil del águila en ese capricho.
Además, el funcionario informó que los faroles tuvieron un costo unitario de entre tres y cuatro mil pesos.
Y entre polémicas, protagonismos y ocurrencias, ni la jefa de gobierno ni su director del Metro tienen nada que presumir, porque persiste un grave deterioro en las instalaciones de la columna vertebral de la movilidad en la Ciudad de México.
