Las clásicas chorreadas de trigo con piloncillo son uno de los panes dulces más vendidos y deliciosos del municipio de Manuel Doblado, en sus 3 diferentes presentaciones, las originales con dulce de piloncillo de cubierta, las azucaradas y las normales con un poco del mismo dulce dentro de la chorreada, puedes acompañarlas con una deliciosa taza de café o con un vaso de leche, no dejes pasar la oportunidad de probar este rico pan completamente horneado en piedra.
La pasión por la panadería y el deseo de salir adelante llevaron a Antonia Carmona Córdova a convertirse en la precursora de las tradicionales “Chorreadas” en Manuel Doblado, un pan tan característico por su sabor y apariencia. Tras 35 años de dedicación, hoy es un referente en la elaboración de esta delicia artesanal.
Originaria de la comunidad El Charcón y acostumbrada al trabajo duro, Antonia comenzó su camino como ayudante de su suegro, Juan Valdivia, y su cuñado, Silvestre. Al principio, ambos se mostraban renuentes a enseñarle el oficio, pero su insistencia y determinación terminaron por convencerlos. Así, Antonia se convirtió en la primera mujer panadera de su comunidad.
“Me siento orgullosa porque Dios me dio la oportunidad de aprender, y agradezco a las personas que me enseñaron, aunque ya no estén. Mi suegro no quería, pero al final, junto con don Silvestre, primo de mi esposo, me tendieron la mano. Antes, yo solo trabajaba en el campo, sembrando mis tierras en El Charcón”, recuerda. Cada día, desde las 3:00 de la madrugada, inicia su jornada para elaborar cerca de 330 chorreadas, que no solo deleitan a los dobladenses, sino que también llegan a municipios como León, Irapuato y Cuerámaro, e incluso a Michoacán y Estados Unidos.
“Para hacerlas, mezclamos harina de trigo con azúcar, manteca, piloncillo en polvo y un poco de sal. Luego, amasamos por una hora, dejamos reposar la masa media hora y después la boleamos. Todo lo hacemos a mano, sin cortadoras ni batidoras, solo con la fuerza de nuestros brazos”, explica con orgullo.
La preparación de estos panes está elaborados de harina de trigo, levadura, manteca, agua, sal, azúcar y se hornean durante 15 minutos
Más allá de su sabor, las chorreadas representan el legado de Antonia. De sus 12 hijos, tres han seguido sus pasos, asegurando que la tradición familiar continúe. “Me llena de orgullo que mis hijas hayan aprendido. Es un trabajo bonito y les ayuda a salir adelante“, comenta. Sin embargo, hace cuatro años recibió un diagnóstico que ha complicado su labor: glaucoma, una enfermedad ocular que ha afectado su visión. “Me entristece, porque aún siento que puedo hacer muchas cosas, pero sin la vista todo es más difícil. Es algo que uno extraña más que cualquier otra cosa”, confiesa.
A pesar de los desafíos, Antonia no se rinde. Con la misma determinación que la llevó a abrirse camino en la panadería, asegura que seguirá horneando chorreadas hasta el último día que pueda.
Un poco de historia
De acuerdo al portal “Comamos Pan”, la chorreada es un bizcocho artesanal con gotas de piloncillo y una miga esponjosa que podrás disfrutar recién salida del horno con un cafecito de olla, o un vaso de leche.
Se dice que en el siglo XVI, un grupo de judíos semíticos llegó al nuevo mundo, traído por Luis de Carvajal y de la Cueva para establecer lo que es hoy el estado de Nuevo León. Huyeron de España escapando de la inquisición española que estaba en plena vigencia en ese momento.
Esta comunidad judía colonizó los estados de Nuevo León, Coahuila y partes de lo que hoy es Texas, y continuó practicando su fe en secreto. Se piensa que esta comunidad comía un pan durante la Pascua muy similar a lo que ahora conocemos como Chorreadas de Piloncillo.
Fuentes: TV4 Noticias, Municipio de Manuel Doblado, Notus, Comamos Pan.