¿Conoces la Cañada de la Virgen de San Miguel de Allende?

La zona arqueológica Cañada de la Virgen, ubicada en el municipio de San Miguel de Allende, es un asentamiento prehispánico enclavado en la frontera septentrional de Mesoamérica, cuyos principales monumentos se utilizaron para realizar observaciones del cielo. Su traza urbana refleja los ciclos cósmicos a los que se vinculaba la vida de grupos de agricultores que también practicaron la recolección y la cacería de las regiones semidesérticas aledañas e intercambiaron con otras regiones mesoamericanas objetos utilizados en actividades rituales.

Su posición defensiva, desde la que se domina visualmente la cuenca central del río Laja, indica también la importancia ritual del lugar. El apogeo de este sitio tuvo lugar entre los años 600 y 900 d.C., situándose en el Epiclásico mesoamericano.

Reseña Histórica

El sitio no fue habitacional, los usos se remiten únicamente a cuestiones procesionales y rituales relacionadas con ciclos agrarios, de caza y recolección; resalta su alta capacidad acústica que ayuda a la plena comunicación hablada desde cualquier punto de las estructuras sin necesidad de levantar la voz.

En cuanto a la actividad comercial, Cañada de la Virgen formó parte de los corredores de Mesoamérica por la existencia de obsidiana proveniente del Cerro de las Navajas, en Hidalgo; turquesa de Arizona; jade del Soconusco, y concha, tanto del océano Pacífico como del Golfo de México, la presencia de este último material se debe a la posición central del sitio en la geografía de la región.

El proyecto Cañada de la Virgen incorpora trabajos de antropología forense, visual y física; estudios de arquitectura, arqueología, conservación y restauración, además de análisis de laboratorio. También se han hecho trabajos de grafología, suelos, sedimentos, etnobotánica, botánica, biología y topografía, con los que se obtuvieron parámetros para interpretación del lugar.

De acuerdo con datos arqueoastronómicos de los vestigios se llegó a la conclusión de que fueron pueblos otomíes-hñahñu los que ahí se establecieron.

Al igual que en otras regiones de Mesoamérica, en la zona se encontraron tres etapas constructivas que van del año 540 hasta el 1050 de nuestra era. El esplendor de la ciudad está ubicado entre los años 640 y 900, correspondiente al epiclásico.

Estas fechas fueron obtenidas a partir de estudios de carbono 14 realizados a objetos como carbón, semillas y huesos.

La zona está conformada por cinco conjuntos arquitectónicos, de los cuales tres fueron intervenidos y cuentan con las condiciones para ser visitados: Complejo “A” o Casa de los Trece Cielos; Complejo “B” o Casa de la Noche más larga; Complejo “D” o Casa del Viento.

La Casa de los Trece Cielos

También conocida como Conjunto “A”, está conformada por un basamento piramidal de 16 metros de altura, un patio hundido y tres plataformas, correspondientes al equinoccio de primavera, al comercio y al solsticio de invierno, respectivamente. En cada una de ellas se encontraron entierros con ofrendas, compuestas por objetos relacionados con ritos a Xipe Totec y un perro xoloescuintle, que ayudaba al difunto en su viaje al Mictlán.

Dicho conjunto era considerado un espacio fundamental para la observación del cielo, de ahí su nombre, ya que el patio en temporada de lluvia se llenaba de agua y, su reflejo daba la sensación del cielo en la tierra.

En la parte más alta se encuentra el Templo Rojo, considerado el más grande de Mesoamérica por sus medidas (14 por 12.80 metros), y encierra pintura mural de significado abstracto, debido a sus trazos lineales en rojo y negro, relacionados con el día y la noche, con Quetzalcóatl y Tezcatlipoca.

La Casa de la Noche más larga

El Conjunto “B” o Casa de la Noche más larga se compone de un basamento piramidal, un patio hundido y una serie de plataformas que indican funcionalidad mixta de los espacios. Se considera que está astronómicamente ligado al solsticio de invierno.

Al igual que en el conjunto principal, en éste existe un patio hundido pero, a diferencia del primero, el basamento no se encuentra al frente sino en la esquina suroeste del conjunto. Este espacio se encuentra rodeado por habitaciones que contienen fogones y en general, presenta un complejo sistema de conducción de agua.

En este espacio se encontraron diferentes entierros como La Niña de Lluvia, El Decapitado y una serie de huesos. Completa el conjunto un baño de temazcal rodeado por una serie de andadores que llevan a él.

La Casa del Viento

También llamado Complejo “D” es una estructura circular que presenta tres etapas constructivas, en las que se modificó la rampa de acceso al construir cada una de ellas. En la parte superior se halla un templo más con dos entradas, al este y oeste; la forma del templo simula un toril y su interior se encontraba pintado de rojo.

La Calzada 

Al conjunto ceremonial, cívico y político debe sumarse la Calzada, que une las cañadas con el Complejo A y mide 840 m de largo por 18 de ancho. Este vínculo es sagrado, pues la Calzada está asociada al rumbo del levante del Sol y al camino que recorre el astro en la bóveda celeste.

El entorno natural asociado es un anillo de cañadas que en la actualidad albergan más de 150 variedades de plantas y alrededor de 40 de animales. Es un nicho ecológico sin alteraciones quizá desde hace más de 200 años. Los reconocimientos arqueológicos y de paisaje indican que en la época prehispánica las cañadas estuvieron habitadas por pobladores que aprovecharon sus diversos recursos.

Al parecer, había caminos prehispánicos que señalaban un circuito ritual y de aprovechamiento de esos recursos. La elección del lugar obedeció a una estructura de pensamiento sistemático y ordenado en el que los cerros eran ejes orientadores para el diseño urbano de la zona. la observación de estos mismos cerros permitió establecer un calendario en el horizonte para medir y dividir el tiempo en sucesos de 7, 13 y 20 días. Los agricultores avanzados, y los arquitectos del paisaje que construyeron el lugar diseñaron estrategias complejas para predecir el tiempo y asegurar el ciclo agrícola.

Fuentes: Secrearía de Cultura, INAH, Arqueología Méxicana. Cañada de la Virgen, Allende, Guanajuato “La casa de los trece cielos”, por Gabriela Zepeda García Morenohttps://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/canada-de-la-virgen-allende-guanajuato-la-casa-de-los-trece-cielos.

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