Cancelan agenda del Papa Francisco

El papa Francisco, hospitalizado desde el 14 de febrero por una infección respiratoria, pasó una “noche tranquila” pero canceló sus compromisos previstos para el fin de semana, anunció el Vaticano dando a entender que es poco probable que reciba pronto el alta.

“Debido al estado de salud del Santo Padre, la audiencia jubilar del sábado 22 de febrero queda cancelada” y Francisco no podrá presidir la misa del domingo, anunció la Santa Sede en el quinto día de hospitalización del pontífice de 88 años.

El comunicado no precisó si el papa podrá dar el domingo la tradicional oración semanal del Ángelus, a la que tuvo que renunciar el pasado domingo. En otras ocasiones, ya ha pronunciado esta oración desde el balcón del hospital.

Francisco, jefe de la Iglesia católica desde 2013, fue ingresado el día 14 en el hospital Gemelli de Roma, tras varios días con dificultades para hablar en público debido a una infección que causó inquietud.

El Vaticano anunció el lunes que padecía una “infección polimicrobiana de las vías respiratorias” y mostraba un “cuadro clínico complejo”, dando a entender que permanecería hospitalizado hasta por lo menos el miércoles, día de su audiencia general que fue cancelada.

El martes al mediodía, el portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, declaró a los periodistas que el estado del pontífice argentino es estable.

Tras pasar “una noche tranquila”, Francisco “se despertó, desayunó y leyó algunos periódicos como hace habitualmente”, explicó, precisando que se publicará un parte médico a primera hora de la tarde.

La hospitalización de Francisco, la cuarta en menos de cuatro años, ha relanzado el debate sobre su salud, especialmente porque su ingreso interviene al inicio del año jubilar de la Iglesia católica, lo que implica una larga lista de eventos, muchos de ellos presididos por el papa.

“El papa Francisco está conmovido por los numerosos mensajes de afecto y cercanía que sigue recibiendo”, aseguró el Vaticano el lunes.

Agenda apretada

La salud del pontífice copaba el martes todas las portadas de los grandes diarios italianos. “La hospitalización del papa Francisco se prolonga”, titulaba Il Corriere della Sera. La Repubblica destacó su “cuadro clínico complejo”.

Varios de los peregrinos y turistas congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano afirmaron que estaban rezando por la pronta recuperación del pontífice.

“Espero que se recupere pronto. Confío en el tratamiento médico del hospital y espero que lo hagan lo mejor posible”, declaró a AFP Birgit Jungreuthmayer, una turista austriaca de 48 años.

Pese a los reiterados problemas de salud de los últimos años, entre ellos de cadera, dolores en la rodilla que le obligan a ir en silla de ruedas, operaciones o infecciones respiratorias, el argentino Jorge Bergoglio ha mantenido una cargada agenda y declaró que no tenía intención de bajar el ritmo.

En septiembre de 2024 realizó una gira de doce días por cuatro países de Asia y Oceanía, el mayor viaje de su papado en duración y distancia.

Antes de su hospitalización el viernes, el jefe del Iglesia católica, a quien se le extirpó una parte de un pulmón cuando era joven, apareció debilitado, con el rostro hinchado, la voz entrecortada y había delegado en varias ocasiones en sus asistentes la lectura de sus discursos.

El domingo siguió la misa por televisión desde el hospital y envió un mensaje escrito durante el Ángelus.

“Me habría gustado estar entre vosotros, pero como sabéis, estoy aquí en el Policlínico Gemelli porque aún necesito un tratamiento para mi bronquitis”, escribió Francisco.

Desde su elección, el jesuita ha dejado siempre abierta la opción de dimitir en el caso de que su salud le impidiera seguir desempeñando sus funciones.

Su antecesor, Benedicto XVI, sorprendió al mundo en 2013 convirtiéndose en el primer papa desde la Edad Media en renunciar, alegando problemas de salud.

Hospitalización del papa Francisco mantiene ‘en vilo’ a fieles en Roma

Está situación genera preocupación entre los fieles, quienes se preguntan quién sería su sucesor en caso de fallecimiento o renuncia:

Así es el cónclave

De acuerdo a El Cronista:

El proceso utilizado por la Iglesia Católica para elegir a su líder permaneció prácticamente inalterado durante más de 800 años.

Este sistema, conocido como “cónclave papal”, será empleado nuevamente cuando llegue el momento de elegir a un nuevo pontífice. A pesar de que se considera un proceso democrático, el énfasis está en realizar múltiples rondas de votación para lograr un consenso claro entre los cardenales.

Según las normas vigentes, solo los cardenales menores de 80 años pueden participar en la votación. Los requisitos oficiales para ser pontífice son ser hombre y católico, aunque en la práctica, la elección siempre recayó sobre los cardenales.

No existe un límite de edad para ser elegido, pero el papa Francisco tenía 76 años cuando asumió el cargo, y actualmente tiene 88. Por su parte, Benedicto XVI tenía 78 años cuando fue elegido, y renunció ocho años después a los 85 años.

El proceso comienza con una misa matutina especial, tras la cual los 120 cardenales habilitados se congregan en la Capilla Sixtina, lugar donde se llevan a cabo los cónclaves papales desde 1858.

Una vez dentro, los cardenales pronuncian la palabra “extra omnes”, indicando que todos los demás deben abandonar la sala, y se encierran para llevar a cabo la elección.

Fumata blanca en el Vaticano anuncia nuevo papa | Noticias | santamariatimes.com

El resultado de la primera votación no siempre se obtiene de inmediato. A lo largo de varias rondas, los cardenales van descartando candidatos, combinando discursos, oraciones, reflexiones y negociaciones políticas.

Para que un papa sea elegido, debe obtener una mayoría de dos tercios. Si esto no ocurre rápidamente, las rondas de votación continúan hasta que un solo candidato logre el mínimo necesario.

El cónclave más largo en la historia, que tuvo lugar a finales del siglo XIII, duró casi tres años debido a intensas luchas políticas internas, y durante este proceso, tres cardenales votantes fallecieron.

Las votaciones son secretas, un sistema instaurado por el Papa Gregorio XV en 1621 para evitar manipulaciones abiertas. Cada cardenal escribe el nombre de su candidato de manera que no sea posible identificarlo.

Una vez que se elige un nuevo papa, las papeletas se queman, y el humo que se genera indica si la elección ya se realizó. El humo negro señala que aún no se llegó a un consenso.

Cuando finalmente un candidato recibe los votos necesarios, el cardenal decano lo invita a aceptar el cargo. Si el candidato acepta, elige su nuevo nombre papal, aunque por tradición, ningún papa adoptó el nombre de Pedro, debido a una antigua profecía que sugiere que el papa Pedro sería el precursor del fin del mundo.

Tras ser elegido, el nuevo papa se dirige a la “Sala de las Lágrimas” para vestirse con su nueva túnica blanca y zapatillas rojas. Finalmente, es presentado a la multitud reunida en el Vaticano desde el balcón de la Basílica de San Pedro, con las solemnes palabras: “Annuntio vobis gaudium magnum: Habemus papam!”.

¿Quiénes son los favoritos para tomar el puesto del papa Francisco?

En caso del fallecimiento o renuncia del Papa, como la de Benedicto XVI en 2013, el Colegio Cardenalicio se reuniría en un cónclave para elegir a su sucesor. Actualmente, está compuesto por 252 cardenales, de los cuales 138 son electores y tienen derecho a participar en la elección del nuevo pontífice, ya que tienen menos de 80 años.

Hace poco, se difundió una lista de posibles sucesores del papa Francisco, analizando su orientación hacia la Iglesia Católica progresista o conservadora, la cual fue representada por Benedicto XVI en su momento. A continuación, te presentamos algunos de los candidatos más relevantes:

  • Luis Antonio Tagle (Filipinas, 67 años)

Es un arzobispo destacado dentro del sector progresista de la Iglesia Católica. Fue arzobispo de Manila y en 2019, el Papa Francisco lo nombró prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Su enfoque pastoral se basa en la misericordia, la inclusión y la justicia social.

  • Matteo Zuppi (Italia, 69 años)

Cardenal Matteo Zuppi, nuevo Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana

Es arzobispo de Bolonia y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana. Es considerado un cardenal progresista, cercano a la Comunidad de Sant’Egidio, conocida por su labor en la mediación de conflictos y su compromiso con los más pobres.

  • Pietro Parolin (Italia, 70 años)

Pietro Parolin

El secretario de Estado del Vaticano es una figura influyente dentro de la Curia. Aunque se le reconoce por su diplomacia y pragmatismo, su posición lo coloca entre los moderados.

  • Willem Eijk (Países Bajos, 71 años)

Card. Eijk:«Donde se proclama la fe con claridad y se celebra la liturgia con dignidad, las iglesias están llenas»

Es arzobispo de Utrecht y un teólogo tradicionalista. Se mostró contrario a las reformas del papa Francisco en cuestiones de moral sexual y la comunión para los divorciados vueltos a casar, alineándose más con la visión conservadora de Benedicto XVI.

 

¿Qué cardenales mexicanos pueden ser elegidos como papas?

 

De acuerdo con la revista Desde la Fe, en la lista aparecen dos cardenales mexicanos que tienen la posibilidad de ser elegidos como el nuevo Vicario de Cristo. Se trata de Carlos Aguiar Retes y Francisco Robles Ortega.

Carlos Aguiar Retes

Nació el 9 de enero de 1950 en Tepic, Nayarit. Fue ordenado sacerdote en 1973 y ha ocupado diversos cargos dentro de la Iglesia Católica en México.

En 1997 fue nombrado obispo de Texcoco. Tres años después, fue designado secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano. Posteriormente, ocupó la presidencia de la Conferencia del Episcopado Mexicano entre 2006 y 2009.

El Papa Benedicto XVI nombró a Carlos Aguiar Retes como III Arzobispo de Tlalnepantla en febrero de 2009. Siete años después, el Papa Francisco lo nombró cardenal y en 2017 fue designado Arzobispo Primado de México.

Francisco Robles Ortega

Nació el 2 de marzo de 1949 en el municipio de Mascota, Jalisco. Fue ordenado sacerdote en 1976 y, dos décadas después, fue nombrado Obispo de Toluca y, posteriormente, en 2003, fue designado Arzobispo de Monterrey.

En noviembre de 2007, el Papa Benedicto XVI lo nombró cardenal y, desde 2012, es el Arzobispo de Guadalajara. Ese mismo año ocupó la presidencia de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Su liderazgo y experiencia lo han posicionado como una figura relevante dentro de la iglesia en América Latina.

Entre los cardenales mexicanos que ya no pueden ser elegidos como papas se encuentran: Felipe Arizmendi Esquivel, Juan Sandoval Íñiguez y Norberto Rivera Carrera.

Fuentes Expansión, El Financiero, El Cronista. Fotos tomadas de Internet

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