Melly Barajas, dueña de empresa tequilera que sólo contrata a mujeres

La fábrica de “La reina del tequila”, como se le conoce a Melly Barajas Cárdenas, está en la tierra roja de los Altos de Jalisco.

Desde la siembra del agave hasta el envasado y la venta dentro y fuera de México, una empresa en Jalisco ha puesto en las mujeres el valor agregado para su producción de tequila, en una industria dominada por hombres.

Unas 50 mujeres conforman el equipo de la empresa Leyenda de México, dirigida por Melly Barajas, quien primero por suerte y luego por convicción decidió emplear sólo a mujeres en una región como los Altos de Jalisco, en la que pocas de ellas tienen posibilidad de trabajar.

“Llegan aquí con una autoestima un poquito baja, por como es a veces en los pueblos, y cuando les enseñas poco a poco a saber lo que valen, lo que pueden hacer, el cambio es increíble y le emanan energía a las otras, es una energía en conjunto, es increíble”, dijo a EFE.

Los Altos de Jalisco tierra de cristeros y el tequila

Los Altos fue una tierra de ranchos pequeños y medianos hasta bien entrado el siglo XX, sus propietarios eran en su mayoría franceses, alemanes, españoles y judíos, de acuerdo con el académico de Cambrigde Matthew Butler en su texto sobre “Cristeros y agraristas en Jalisco”.

La sociedad de Los Altos es católica ferviente, la práctica del culto fue durante el siglo XVIII y XIX un cuestión tan importante que incluso formaba parte de la identidad local. Eso explica que fuera el lugar donde comenzó la guerra cristera, un conflicto armado de tres años donde se enfrentaron católicos tradicionalistas contra revolucionarios anticlericales.

Pero Los Altos también es por tradición una zona productora de agave azul, que junto con Tequila son la región más importante donde se hace tequila en todo el país. El cultivo de la planta y la guerra cristera son los dos elementos característicos de esta zona de Jalisco.

Abrirse paso

Barajas creó la empresa hace 25 años con la intención de cumplir el sueño de su padre de tener un tequila propio. Con 17 años de edad, comenzó su travesía en una industria tradicionalmente dominada por hombres. Las reuniones y conferencias del gremio eran un escenario completamente masculino en el que ella no era tomada en serio.

“No los culpo de que hayan dicho ‘esta niña va a jugar aquí’. Imagínate, en un grupo de tequileros que sabían hacer bien lo que hacían, con un abolengo de papá, abuelo, tatarabuelo en esta industria, entonces estuvo bien divertido”, recordó.

Barajas, conocida como “la reina del tequila”, empezó con un tequila de uso familiar elaborado por otra empresa con la que no pudo continuar la colaboración. Fue cuando vendió su tienda de ropa y decidió invertir en un terreno y en maquinaria para destilar su propia bebida.

Nadie en su familia se dedicaba a la producción de tequila, pero Melly Barajas estaba convencida de cumplir el sueño de su padre y tener botellas con este destilado con su nombre en la etiqueta. Cuando quiso hacer la producción de 500 los maestros tequileros se negaban porque era mujer, contó en una entrevista al diario español El País.

Comenzó con una asistente con quien realizaba el proceso de destilación. Cuando fue solicitando más personal, al llamado acudían sólo mujeres, en gran medida porque la planta destiladora está ubicada en una zona con mucha migración masculina hacia Estados Unidos.

Aunque un tiempo incorporó a varones, la empresaria asegura que el trabajo femenino ha rendido mejores frutos en toda la cadena de producción, incluida la siembra y cosecha de agave, un trabajo arduo que suelen hacer los hombres.

“Las mujeres se entregan al cien. No estoy hablando mal de los chicos, pero es maravillosa la energía de una mujer que tiene necesidad de llevar el dinero a su casa, a sus hijos. La necesidad de ser diferentes, de ser alguien, las motiva de una manera impresionante y muchas mujeres juntas, no te puedes imaginar”, indicó.

Contra todo, Barajas registró Raza Azteca como la marca de tequila para su papá a finales de los noventas. Convenció a unos productores de las cercanías de Tequila y produjo 1.000 botellas. Desde entonces cambió las máquinas de coser por las de destilado, estudió la técnica y compró una hacienda para convertirla en su fábrica.

Rompiendo estereotipos

A lo largo de los años, el compromiso de Barajas con la inclusión femenina ha permitido que muchas mujeres de la región adquieran o desarrollen habilidades que jamás imaginaron dominar.

Aída Carbajal, una de las jimadoras (cortadoras de agave) de la empresa, afirmó que el corte del agave es crucial para la calidad del tequila. Es necesario un amplio dominio de la coa, una especie de pala afilada de poco más de tres kilos de peso que corta las pencas del agave para dejar libre el corazón de la planta, que es después cocido y destilado.

“No me da vergüenza hacer lo que ellos hacen porque allí les estamos demostrando que nosotras también podemos hacer un trabajo pesado como ellos lo hacen. Yo digo que tenemos los mismos derechos y podemos hacer trabajos pesados que ellos hacen; si uno se lo propone, lo hace”, señaló Carbajal.

Lorena Jiménez es ingeniera agroindustrial y es la encargada de vigilar la inocuidad en todo el proceso de producción del tequila, un desafío que nunca se imaginó tener.

“Es un reto rotundo porque empezamos desde cero a recibir el agave, fermentar, formular y destilar. Y lo mejor de todo es que somos puras mujeres. Entre las mujeres nos estamos apoyando y estamos creciendo”, afirma.

Carbajal sabe que estar en una empresa que impulsa la fuerza femenina es un privilegio que comparte no sólo con sus compañeras, sino también con su familia.

“Es muy satisfactorio como persona, como esposa y como madre poder llegar a casa y decirles, ‘¿saben qué? esto hice hoy, esto estamos haciendo esto y vamos a mejorar con esto’, es muy bonito”, aseguró.

Al principio se dedicó a la industria de la moda

Antes de ser maestra tequilera fuiste diseñadora de moda. No parece que estos dos mundos tengan mucho que ver…

¡Para nada! Son dos sectores totalmente diferentes.

Yo era diseñadora de moda en las tardes y en las mañanas era educadora, trabajaba como maestra en una guardería. Realmente, estaba muy cómoda y contenta con esos dos trabajos. Me encantan los niños y hacer ropa.

Pero mi papá, quien era lo máximo para mí, un día estando en la casita de campo que tenemos acá en México, en Mazamitla, me enseñó una revista en la que se leía que Europa nos había otorgado (a México) la denominación de origen del tequila.

Él amaba Europa y viajaba allá cada vez que podía, así que esa noticia le puso muy contento. Entonces se le ocurrió decir que a él le gustaría tener un tequila con su nombre. Y así comenzó la odisea.

Fragmento tomado de BBC.

jimadoras

Recientemente fue incluida en la lista Forbes 50 Over 50: Global, un reconocimiento que llega tras haber llevado a Leyenda de México a producir 20.000 litros de tequila por día para seis marcas, cuatro de ellas de su propiedad. Todo esto, en los 25 años que pasaron desde la fundación de la empresa.

Raza Azteca produce tequila 100% de agave azul y su mezcla no contiene azúcar ni sabores químicos: los usa en para tres marcas propias, El Conde Azul, Espectacular y Leyenda de México, además de surtir a otras empresas como La Gritona, Sino Tequila y La Quiere.

El producto de Barajas es, según lo describe ella, “tequila como el que bebían nuestros abuelos”. Utiliza hornos de adobe en lugar de máquinas industriales, que extiende el tiempo cocción de ocho a 24 horas. En lugar de usar aditivos para la fermentación, permite que el proceso ocurra de manera natural.

Decidió hacerlo a la vieja usanza porque su empresa es “una destilería pequeña, no una marca grande del mercado. Tenemos que hacer las cosas de manera diferente”, explicó al The New York Times.

Fuentes: Latinus, Infobae, BBC, Forbes.

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