México reforzó su campaña de vacunación contra el sarampión luego de que en una semana se duplicaron los casos en un estado fronterizo con Texas, donde un brote ha dejado dos muertos, informó este martes el gobierno.
Los contagios confirmados pasaron de 22 a 43, de ellos 39 en Chihuahua, que comparte una amplia frontera con Estados Unidos y Oaxaca, informó el secretario de Salud, David Kershenobich, en la conferencia presidencial diaria.
“Todos ellos vinieron a partir de importación. Los casos de Chihuahua a través de Texas y el caso de Oaxaca (…) de alguien que había viajado a Laos”, en Asia, detalló el funcionario.
Explicó que más de la mitad de los pacientes tienen entre cinco y nueve años y que en el caso de los 39 contagios en la zona fronteriza ninguno había recibido la vacuna contra el sarampión.
#MañaneraDelPueblo 👥 || David Kershenobich, titular de la @SSalud_mx, recomienda la vacunación contra sarampión y tosferina, ante el brote de estas enfermedades. Anuncia que la próxima semana de vacunación será del 26 de abril al 3 de mayo.
Abrimos 🧵 pic.twitter.com/Is1TTJW9fh
— IMER Noticias (@IMER_Noticias) March 18, 2025
“Estamos fortaleciendo el programa de vacunación a nivel nacional, se dispone con suficiente vacuna para cubrir todas las necesidades del país, por lo tanto la recomendación es que se vacunen las poblaciones en riesgo”, dijo Kershenobich.
Señaló que los menores que sólo han recibido una dosis deben tener una segunda de refuerzo, lo mismo que adolescentes y adultos menores de 39 años, en especial personal de salud que tenga contacto con casos confirmados.
En Texas, suman más de 250 casos confirmados de sarampión y dos muertes, mientras que Nuevo México supera los 30.
México no registra casos autóctonos de sarampión desde 1996.
México también sigue de cerca los 288 casos de tosferina que se han confirmado, ante los cuales el secretario lanzó un llamado a completar las cuatro dosis contra esta enfermedad en menores de 18 meses y aplicar un refuerzo a niños de otras edades.
Las autoridades mantienen reuniones con un grupo de expertos para tratar de contener estos brotes de sarampión y tosferina y han lanzado dos avisos epidemiológicos para que personal de salud tome previsiones.
En Europa y Estados Unidos han surgido movimientos antivacunas, lo que ha provocado rebrotes de algunas enfermedades.
¿Qué es el sarampión?
De acuerdo a la Organización Panamericana de la Salud (OPS):
El sarampión es una enfermedad vírica muy contagiosa que afecta sobre todo a los niños y se transmite por gotículas procedentes de la nariz, boca y faringe de las personas infectadas. Los síntomas iniciales, que suelen aparecer entre 8 y 12 días después de la infección, consisten en fiebre alta, rinorrea, inyección conjuntival y pequeñas manchas blancas en la cara interna de la mejilla. Varios días después aparece un exantema que comienza en la cara y cuello, y se va extendiendo gradualmente al resto del cuerpo. No hay tratamiento específico para el sarampión, y la mayoría de los pacientes se recuperan en 2 o 3 semanas. Sin embargo, el sarampión puede causar complicaciones graves, tales como ceguera, encefalitis, diarrea intensa, infecciones del oído y neumonía, sobre todo en niños malnutridos y pacientes inmunodeprimidos. El sarampión es una enfermedad prevenible mediante vacunación.
Datos clave
- El sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa que afecta sobre todo a los niños y puede causar severos problemas de salud, incluyendo diarrea intensa, infecciones de oído, ceguera, neumonía y encefalitis (inflamación del cerebro). Algunas de estas complicaciones pueden llevar a la muerte.
- A nivel mundial sigue siendo una de las principales causas de muerte en niños pequeños, pese a que existe una vacuna segura y eficaz para prevenirla. No existe ningún tratamiento antiviral específico contra el virus del sarampión.
- Los casos graves son especialmente frecuentes en niños pequeños malnutridos, y sobre todo en los que su sistema inmunitario está debilitado.
- En poblaciones con altos niveles de malnutrición y falta de atención sanitaria adecuada, el sarampión puede llegar a matar al 10% de los casos.
Se transmite mediante gotas de aire de la nariz, boca, o garganta de una persona infectada. El virus presente en el aire o sobre superficies sigue siendo activo y contagioso por 2 horas. - Los síntomas suelen ser fiebre alta, rinorrea, tos, ojos llorosos y rojos, pequeñas manchas blancas en la cara interna de las mejillas, y erupción generalizada en todo el cuerpo.
- Antes de que comenzara la vacunación masiva en 1980, el sarampión mataba a 2,6 millones de personas al año en todo el mundo, 12.000 de ellas en las Américas.
- Entre 1970 y 1979, los países de América Latina reportaban unos 220.000 casos de sarampión cada año.
Hoja informativa:
El sarampión es la quinta enfermedad que se ha eliminado de las Américas, después de la viruela (1971), la polio (1994), y la rubéola y el síndrome de la rubéola congénita (2015). En los cinco casos, la región fue la primera en el mundo en lograr su eliminación. La mayoría de los países miembros de la OPS/OMS introdujeron la vacuna triple vírica contra el sarampión, las paperas y la rubéola (SPR) entre 1980 y principios de la década del 2000.
En 1994, los países establecieron el objetivo conjunto de eliminar la transmisión endémica del sarampión para el año 2000, a través de la implementación de estrategias de vigilancia y vacunación recomendadas por la OPS. Para 2002, la transmisión endémica del sarampión en las Américas había acabado, pero se resolvió esperar a que se pudiera declarar conjuntamente con la eliminación de la rubéola. Un brote de sarampión en entre 2013-2015 retrasó este proceso. La rubéola fue declarada como eliminada en 2015. El último caso de sarampión endémico en las Américas en la era post-eliminación fue reportado en julio del 2015 en Brasil.
Una dosis de la vacuna para prevenir el sarampión, las paperas y la rubéola cuesta 1,14 dólares, comprada a través del Fondo Rotatorio de la OPS (in 5-dose vials). La OMS estima que la vacuna contra el sarampión previno 17.1 millones de muertes en el mundo entre los años 2000 y 2014, con un descenso del 79% en las defunciones. El sarampión sigue circulando en otras regiones del mundo, y los países de las Américas reportan casos importados esporádicos.
Para mantener la eliminación del sarampión, la OPS/OMS y el Comité Internacional de Expertos para la Eliminación del Sarampión y la Rubéola recomiendan a todos los países de las Américas:
- Mantener altas coberturas de vacunación iguales o mayores de 95%, con dos dosis de la vacuna contra el sarampión, la rubéola y las paperas
- Fortalecer los sistemas de vigilancia de enfermedad febril eruptiva, es decir, de personas con fiebre y erupción en piel o sarpullido, que permiten la identificación temprana de casos que provienen de países donde existe la enfermedad.
- Responder de forma rápida a casos identificados a través de la vigilancia, mediante campañas de vacunación y búsqueda activa de otros casos.
Fuentes: El Economista, Animal Político, OPS.